Solicitudes de licencias mineras "congeladas" en Filipinas

Una palawan trepando por un puente colgante hecho de caña de ratán para llegar a la copa de un árbol 'ginuqu'.
Una palawan trepando por un puente colgante hecho de caña de ratán para llegar a la copa de un árbol 'ginuqu'.
© Dario Novellino

Seiscientos indígenas y agricultores se echaron a la calle en la isla de Palawan (Filipinas), el pasado 7 de junio, para protestar contra los proyectos de extracción de níquel en sus tierras.

Los manifestantes pidieron al gobierno provincial que impida la actividad minera de las empresas Macro Asia e Ipilian Nickel Mining Corporation (INC) en la Reserva
Mundial de la Biosfera de la UNESCO, que es su hogar. También expresaron su enfado por la noticia de que a la empresa minera canadiense MBMI se le había concedido la licencia inicial para una mina.

Como resultado de las negociaciones con los manifestantes, el gobierno provincial aceptó que su aprobación de los planes de Macro Asia y de INC requerían una investigación mayor. Las solicitudes de las empresas han sido “congeladas” hasta que todos los asuntos se esclarezcan.

Los manifestantes denominaron la protesta como rally “Karaban”; “Karaban” es la palabra de los indígenas de Palawan para la aljaba de bambú, que contiene los dardos para sus cerbatanas. Es un símbolo de identidad y significa, según dicen, que están dispuestos a tomar “cualquier acción que sea necesaria” para impedir que las empresas mineras entren en sus territorios tradicionales.

Artiso Mandawa, portavoz indígena de Ancestral Land/Domain Watch (ALDAW), declaró: “La minería no es desarrollo; provoca conflicto entre las personas y destruye nuestra cultura trayendo valores ajenos a nuestra comunidad. Algunas personas de mi pueblo han tenido contacto limitado con el exterior, y ni siquiera están registrados en el censo provincial y nacional. Son los primeros habitantes que llegaron a esta tierra y sin embargo, para el gobierno, es como si no existieran”.

Maman Tuwa, un anciano de un pueblo indígena aislado de Palawan, situado en el Monte Gantong, teme que la minería va a destruir su comunidad. “Si nuestras montañas son deforestadas, ¿cómo vamos a sobrevivir? ¿Qué vamos a plantar, si el suelo de las tierras altas será arrastrado por el agua a las tierras bajas? ¿Cómo vamos a alimentar a nuestros hijos? Moriremos seguro”.

El director de Survival, Stephen Corry, declaró: “Agradecemos la decisión de paralizar las solicitudes mineras en la tierra de los indígenas Palawan, e instamos al Gobierno filipino a que asegure que no habrá minería en su tierra sin su legítimo consentimiento previo, libre e informado. También pedimos al presidente electo, Benigno Aquino III, que revoque la Ley de Minas de 1995, tan desastrosa para los pueblos indígenas de Filipinas”.