La expansión de la palma de aceite amenaza a los palawan

Plantación de palma de aceite, Perú. Gran parte del territorio que se utiliza para producir biocombustibles es la tierra ancestral de pueblos indígenas.
Plantación de palma de aceite, Perú. Gran parte del territorio que se utiliza para producir biocombustibles es la tierra ancestral de pueblos indígenas.
© Thomas Quirynen/Survival

El estímulo del Gobierno filipino para expandir las plantaciones de palma de aceite está amenazando a los miembros del pueblo indígena palawan que viven en las tierras bajas de la isla de Palawan.

En los últimos años la minería de níquel ha asolado valiosas zonas de selva, y ha destruido lugares sagrados y causado la sedimentación de ríos y tierras de cultivo. Es una amenaza para las vías de agua del pueblo indígena palawan, que son la fuente de agua de las comunidades de las tierras bajas.

Ahora, los palawan de las tierras bajas y su tierra se enfrentan a las amenazas que genera la expansión de las plantaciones de palma de aceite. La palma de aceite se usa para hacer biocombustibles y muchos productos de alimentación y cosméticos.

Las plantaciones de palma de aceite se están adentrando en la tierra que los palawan utilizan para cultivo y para la recolección de plantas para medicinas, comida y materiales de construcción para sus casas. En algunos lugares, las plantaciones se han apoderado de áreas ya cultivadas como los campos de arroz.

El pueblo indígena palawan, al que pertenecen unas 40.000 personas, practica la agricultura de rotación: despejan una pequeña zona del bosque para producir alimentos antes de desplazarse a otro lugar para permitir que el bosque se regenere. Cazan jabalíes y recolectan y venden resina, cañas de ratán y miel silvestre. Los palawan de las tierras bajas también plantan cocoteros y crían ganado.

Su hogar, la montañosa isla de Palawan, se encuentra situada entre los mares del sur de China y Sulu. El Departmaneto de Turismo de Filipinas se refiere a ella como “la última frontera ecológica” del país. Es una isla-provincia, y parte del programa “Reservas del Hombre y de la Biosfera” de la UNESCO. El explorador submarino Jacques Cousteau dijo una vez de ella que tenía “el paisaje marino más bello del mundo”.

El pueblo indígena palawan ha tenido poco que decir en el desarrollo de las plantaciones.Lejos de dar su consentimiento al aceite de palma, nisiquiera han sido consultados adecuadamente por Agumil Philippines Inc. (la empresa responsable de las plantaciones), ni por las autoridades gubernamentales. No entienden bien los acuerdos que se han hecho en su nombre.

“No hay ninguna transparencia en los negocios entre la empresa y las comunidades locales”, dijo Artiso Mandawa, el presidente de la organización indígena local, ALDAW.

Survival International apoya el llamamiento de ALDAW para que se detenga la expansión de la palma de aceite en Palawan. “Survival pide al Gobierno de Filipinas que asegure que se busca y obtiene el consentimiento previo libre e informado de los palawan antes de que se lleve a cabo ningún proyecto en su tierra”, ha declarado el director de Survival Stephen Corry.

Este consentimiento no es más que lo que exige el derecho nacional e internacional. Como también dijo Artiso mandawa, “es bien sabido que este cultivo beneficia a los agricultores más ricos y a los emprendedores, en lugar de a los pequeños agricultores y pueblos indígenas”.

“Esperamos inversiones más sostenibles para mejorar la productividad agrícola de los campesinos marginados. Mientras tanto, debería implementarse rápidamente una moratoria sobre la expansión de la palma de aceite”.