Indígnación entre los aborígenes por un proyecto gasístico

El proyecto gasístico propuesto en Australia occidental se ha vuelto muy polémico.
El proyecto gasístico propuesto en Australia occidental se ha vuelto muy polémico.
© Keith Wood/ Wilderness Society

Los trabajos preliminares de un polémico proyecto gasístico en la costa de Australia occidental ya han dado comienzo, y las reacciones ante el anuncio del primer ministro del estado, acerca de que la tierra para el proyecto será comprada de forma obligatoria a sus propietarios aborígenes, no se han hecho esperar.

El proyecto para la construcción de una planta de gas natural licuado (LNG, según sus siglas en inglés), valorado en 30.000 millones de dólares australianos, se ha convertido en uno de los asuntos más polémicos que afectan a los aborígenes. El primer ministro, Colin Barnett, incapaz de llegar a un acuerdo con el Consejo de Tierra de Kimberley, la organización aborigen que representa a los propietarios tradicionales del lugar, anunció recientemente que planea comprar de forma obligatoria la tierra necesaria para construir la planta.

El director del Consejo de Tierra de Kimberley, Wayne Bergmann, dijo en declaraciones a la prensa australiana: “Esto es una nueva colonización: arrebatar un interés de las personas aborígenes más desfavorecidas para beneficiar al grupo más fuerte”.

Según el Consejo de Tierra de Kimberley, más de 20.000 hectáreas serán adquiridas, una cantidad cinco veces superior a la que el señor Barnett dijo que sería necesaria.

La empresa que se encuentra detrás del proyecto es Woodside Petroleum, de la que Shell, BHP Billiton, Chevron y BP son socios minoritarios.

Hay disponible una recogida de firmas online.