Información de contexto

La caza

Muchas de las comunidades con las que Survival trabaja son cazadores-recolectores. La caza es más que un medio de vida: es parte de su identidad.

¿Por qué es tan importante la caza para las comunidades tribales?

Algunos pueblos indígenas se identifican a sí mismos como cazadores de una especie determinada. Los khantys de Siberia son cazadores de renos.

Utilizan las pieles de los renos para su ropa y refugio, su carne como alimento y sus huesos como mangos de cuchillos. Su conexión con estos animales tiene una importancia vital para ellos como pueblo.

En palabras de Jakov Japtik, un pastor nénets de renos de Siberia: “La nieve se derrite antes y más rápido que antaño. Los cambios no son buenos para los renos y, en definitiva, lo que es bueno para los renos es bueno para nosotros”.

Los animales y todo lo que he comido de la tierra me ha moldeado.
“Anciano Whitehead Moose, de la tribu pikangikum, Canadá”

Muchas sociedades tribales tienen animales totémicos con los que tienen un vínculo especial, por lo que no los cazan.

Otras especies son cazadas de manera especial por razones ceremoniales, de salud o espirituales.

Esta conexión con animales específicos tiene como resultado, a menudo, que los pueblos indígenas protejan su entorno para asegurar un suministro abundante de los animales de los que dependen.

El anciano Whitehead Moose, del pueblo pikangikum de Canadá, explicó: “Todo lo que ves en mí es la tierra que me ha moldeado. Los peces me han moldeado. Los animales y todo lo que he comido de la tierra me ha moldeado, me ha dado forma. Creo que cada persona aborigen ha sido moldeada de esta manera”.

Khanty preparando al reno para atarlo al trineo, Siberia 1992.
Khanty preparando al reno para atarlo al trineo, Siberia 1992.
© Jürg Gasche/Survival

Ahora esta relación se ve amenazada por las presiones externas, como la llegada de colonos, los proyectos de “desarrollo” como presas y operaciones petrolíferas, y el creciente riesgo del cambio climático.

En palabras de un cazador khanty: “Éste es el único lugar de esta región en el que la tierra está limpia; debemos mantener este territorio limpio porque si llega una petrolera no podremos cazar ni criar renos: será el fin”.

“Pero actualmente, ¿no utilizan todos metralletas?”

Abundan los mitos sobre los pueblos indígenas y la caza. La baronesa Tonge, una diputada británica, aseguró por ejemplo que los bosquimanos del Kalahari estaban cazando con rifles y vehículos 4×4. Pero los funcionarios del Gobierno han admitido que los bosquimanos no cazan con armas y que no hay evidencia de que su caza no sea sostenible.

En muchos países, los pueblos indígenas han visto su derecho a cazar en su propia tierra muy restringido, sin pruebas de que estén diezmando las poblaciones de los animales que cazan.

Los hadzas de Tanzania casi pierden sus derechos de caza en beneficio de una empresa de safaris.

La caza controlada con ánimo de lucro es a menudo más aceptable para los gobiernos que la caza de los pueblos indígenas para cubrir sus necesidades.

Cuando una empresa de safaris les prohíbe el acceso a sus tierras o cuando son expulsados por colonos o terratenientes, las consecuencias son graves. A los pueblos indígenas y tribales se les acusa de “caza furtiva” porque cazan para alimentarse. Y se enfrentan a arrestos y palizas, tortura y muerte, mientras se fomenta la caza mayor entre los que pagan por ella.

El impacto de la prohibición de cazar

Las zonas de conservación medioambiental, como los parques nacionales, y las regulaciones medioambientales de muchos países prohíben la caza de ciertas especies y en determinadas zonas, normalmente sin consultar con las comunidades tribales que se verán más afectadas.

En enero de 2010, el Gobierno canadiense prohibió la caza del caribú en una zona en la que los indígenas denes cazan unos 6.000 caribúes al año para alimentar a sus familias.

Hoy mi hijita trae a casa comida del basurero para que pueda comer.
“Ila Bussidor, dene sayisi”

Las fuentes alternativas de proteínas y hierro son más grasas y más caras. La diabetes es un problema serio entre los denes, quienes ya han sufrido por las expulsiones de sus tierras ancestrales.

En palabras de Illa Bussidor, una dene sayisi: “Mi padre estaba junto a la ventana. Vi que estaba llorando. ‘Yo era un hombre orgulloso’, dijo. ‘Cazaba y ponía cepos para mi familia. Estaba tan orgulloso. Pero hoy mi hijita trae a casa comida del basurero para que pueda comer’”.

La caza de criaturas “carismáticas”

La cuestión de la caza de los pueblos indígenas se vuelve un asunto especialmente contencioso alrededor de las especies consideradas especiales, como osos polares, focas y ballenas.

Para muchos pueblos del Ártico, la caza de estas criaturas es una parte integral de su cultura.

Niños khanty de Siberia en un trineo.
Niños khanty de Siberia en un trineo.
© J.P. Razón/Survival

Charles Johnson, un inuit de Alaska, dijo: “Cuando yo era niño, estaba prohibido hablar nuestra lengua, o hacer cosas como bailar, porque los misioneros decían que estábamos adorando a los demonios.

Necesitamos mantener vivas nuestras tradiciones. Eso incluye recuperar nuestra lengua, recuperar nuestra cultura, y la caza del oso polar es parte de ella”.